Carta decimoséptima
Yo soy muy sentimental, Alja.
Esto, porque vivo seriamente.
A lo mejor todo el mundo es sentimental.
El mundo del que yo conozco el domicilio sentido.
El de los que no bailan fox -trot.
En Rusia, en 1913, tenía un alumno, un japonés. Se apellidaba Taracuki.
Trabajaba como secretario en la embajada japonesa.
Y en el apartamento en el que vivía estaba la asistenta Masa, originaria de Sol’cy.
Todos se enamoraban de Masa: los porteros, los inquilinos, los carteros, los soldados.
Pero ella no necesitaba nada. En Sol’cy tenía ya una hija de 6 años, que llamaba a la madre “estúpida”.
En la habitación de Taracuki hacía calor.
A menudo me sentaba a su lado y le leía a Tolstoi.
Leía siempre demasiado deprisa.
El rostro de Taracuki y el mío se reflejaban en el espejo, colgado de la pared.
Mi rostro cambiaba a menudo, el suyo estaba inmóvil, como si lo cubriera una vaina en lugar de piel.
Me parecía que entre nosotros dos había un solo ser humano. No conocía como acceder a su mundo. Taracuki se enamoró de Masa.
Ella se reía hasta llorar cuando él hablaba de eso.
El la acompañaba, cuando ella paseaba con el perrito blanco.
Taracuki la amó en 1914, 1915, 1916, 1917, 1918.
Cinco años.
Una vez, fue a junto de Masa y le dijo: “Escúchame Masa!
“Tengo una abuela, vive en un jardín, bajo el gran monte Fujiyama.
“Es muy aristocrática y me quiere mucho; además, en aquél jardín, corre su adorada mona blanca.
“(No os extrañéis del estilo de Taracuki: soy yo quién le ha enseñado la lengua rusa)
“Hace poco la mona blanca se ha escapado.
“La abuela me lo ha escrito.
“Y yo le he contestado que amo a una mujer de nombre Masa y que le pido su permiso para casarme. Deseaba que tu vinieras acogida en mi familia.
“La abuela me ha contestado que la mona ha vuelto, que ella está muy feliz y que consiente el matrimonio.
Pero a Masa le parecía muy ridículo que Taracuki tuviera una abuela amarilla bajo el Fujiyama.
Reía y no quería nada.
Luego vino la revolución.
Taracuki buscó a Masa y la encontró sin trabajo y comenzó de nuevo a rogarle.
“Masa aquí no entienden nada. No terminará pronto, y habrá mucha sangre. Ven a mi casa a Japón.
La revolución continuaba.
Taracuki convocó a Masa en la embajada.
En la embajada hacían las maletas.
Masa fue.
Los recibió el embajador que dijo con prisas ” Señorita, usted no entiende lo que hace; su novio es un hombre rico y aristocrático, su abuela está de acuerdo. Piénseselo, no se deje escapar la felicidad”.
Pero cuando salieron a la calle, así respondió a su japonés.
“No iré a ninguna parte” y le besó la cabeza rapada.
Taracuki volvió a su casa todavía otra vez.
Estaba muy triste. Le dijo
“Querida Masa. Si no vienes conmigo, regálame el perrito blanco con el que vas a pasear”.
Como se vivía en gran penuria y no había nada con lo que alimentar al perro, Masa se lo regaló.
La última carta de Taracuki llegaba de Vladivostok. Esto es lo que estaba escrito.
“He traído aquí tu perro y enseguida proseguiré el viaje con él, en tu país la vida va a ser muy dura para ti, espero una respuesta, escribe y yo vendré a buscarte”.
Pero apenas llegó la carta, la vía del tren saltó en centenares de puntos.
Y Masa no hubiera respondido de todos modos.
Ella se quedó.
Como antes, todos la querían.
No le daba miedo la revolución porque ella no tenía una abuela amarilla y aristocrática.
Ahora trabajaba en una fábrica.
Una fábrica de productos bélico-sanitarios -me parece que una cosa de este género.
Cuando recuerda al japonés, siente pena por él.
Todos la quieren. Es una verdadera mujer, es como la hierba: parece que no tiene nombre ni amor propio; ella vive sin darse cuenta de si misma.
También a mi me da pena por el japonés.
Y pienso que hice mal mirando el espejo y me confundí pensando que el japonés y yo
éramos diversos.
Este japonés se me parece mucho.
No creo que esto contribuirá a la consolidación de la potencia militar de su país.
Y tu no eres Masa.
En tu cielo, en lugar de las estrellas, está tu domicilio tienes tu puesto.
Por otra parte, todo esto más que bonito es triste
Zoo o lettere non d’amore, Viktor Sklovskij

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